Apoyo crítico
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En un artículo de esos que, cada dia que pasa, le acercan más al PP, el hijo de Pedro, Joseba Arregi, otorgó un aprobado raspado a Zapatero en su gestión de el alto el fuego de ETA y, aun así, condicionado a que el jefe del ejecutivo español cumpliera con unos requisitos que, en lo fundamental, se resumen en su tan cacareado cumplimiento de la legalidad constitucional y la toma en consideraión del Estatuto de Gernika como instrumento vigente y válido para el tránsito a una nueva situación. Pronto se sentará Arregi a la vera de Mayor Oreja y Redondo Terreros. Pero no me parecía mala idea esa de citar los umbrales que un dirigente no debe traspasar en ningún caso. Si él (Arregi) lo hacía con Zapatero y el PSE, yo lo haré con Imaz y el PNV, que son los que me representan en mi opción política. Como abertzale considero innegociable el carácter nacional de Euskal Herria. Euskal Herria es un pueblo diferenciado de los de su entorno que conforma por su idioma, territorio, usos, costumbres y, sobre todo, por su voluntad de ser y estar, una nación. Una nación sin Estado. No tendría mayor problema en aceptar que debo compartir residencia con los españoles, catalanes, gallegos y demás si se me reconoce que si no me interesa la situación poseo el derecho de romper el contrato, previa negociación, si es preciso, con los otros territorios a quienes he estado unido. La nueva situación no tiene por qué ser, a su vez, definitiva, ya que, obvio es, una nueva mayoría de la cidudadanía con voluntad de modificar el marco jurídico puede hacerlo en sentido contrario, si goza de mayoría suficiente. Doy mi asentimiento crítico a mis representantes si reconocen el respeto a la voluntad mayoritaria. Sin exigencias de transversalidadades o sensibilidades. Atisbo en este país por lo menos 10 sensibilidades que, dicho sea de paso, son muy difíciles de resumirlas en sólo dos como pretende López. Imaz, en su discurso de San Ignacio, manifestó que en dos años tendremos Nuevo Estatuto para los próximos veinte años, con derecho a decidir ¿Por qué un Nuevo Estatuto y no un marco jurídico no dependiente del español? Si se nos reconoce el derecho a decidir sin condiciones, que lo dudo, debe ser el conjunto de los ciudadanos vascos o, si así se prefiere, de vascos y navarros quienes decidan cuál debe ser su futuro y cómo desean que se denomine a esa nueva situación, si Estatuto, Estado independiente o integración plena y absoluta en España. Dice el lehendakari que la sociedad debe participar en el proceso en ciernes. Y yo te pregunto ¿Como Ibarretxe? De todas partes te vendrán a enmendar la plana, a corregirte en el sentido de que los ciudadanos ya tienen elegidos a sus representantes legítimos en las instituciones, que piensan, actúan y deciden por ellos. Ya otro insinuó aquí mismo que con florituras discursivas no hacemos país. Lo valiente es tener iniciativa y aplicar medidas prácticas para llevarlo a cabo. Otros antes que yo tuvieron la idea de que Arabatik podía aportar algo en ese sentido. Yo también me sumo a la iniciativa, aunque sea desde los calores estivales. También en este caso es un apoyo crítico. |
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