Momentos de ternura con Jorge Ibarrondo


Ibarrondo compartiendo el alborozo de sus niños. Ibarrondo pintando al óleo. Ibarrondo hablando de lo "francamente mal" que lo han pasado sus padres al ver su nombre en los papeles. Ibarrondo sometiéndose a las directrices de su mujer ante una posible repetición en la plancha electoral… Después de tanta maledicencia, EL CORREO ESPAÑOL consideró necesario lavar la cara del concejal de Urbanismo en su entrevista de los domingos.


Y nada mejor que una doble página rezumando vida familiar por las cuatro esquinas, como marca el catecismo de marketing político del PP. A fin de cuentas, cualquiera que vea a Jorge jugueteando con los críos o arremangado con los pinceles inevitablemente se preguntará cómo va a prevaricar una persona tan entrañable. Más de una madre o padre alabará el gusto con que van vestidos los pequeños Oscar y Telmo, ese conjunto de camisita blanca con pantalón corto a cuadros que tanto prolifera en la chavalería que juega por el ala sur de la calle Dato los domingos a la hora del vermú.

Pero, al margen de los detalles personales, Ibarrondo también habla de urbanismo y política municipal. Tal vez ciertos aspectos necesitan de traducción.

"Por atacar al PP están paralizando la ciudad": dícese de la expresión que utiliza el PP para justificar su incapacidad de liderar nada. Cuerda no dispuso de mayoría absoluta en gran parte de su mandato y, por lo que me cuentan, pudo hacer bastantes cosas.

"Los nacionalistas impulsaron junto a nosotros proyectos estratégicos, pero por otro lado buscan fórmulas de linchamiento": dícese del argumento de quien confunde el culo con las témporas de forma interesada. Una cosa es impulsar proyectos necesarios para la ciudad y otra confiar en quien va a gestionarlos. El PNV ha impulsado cuantas iniciativas han sido posibles para cambiar a los gestores (a lo que, por A o por B, se han negado otros partidos de la oposición) pero la reforma de Mendizorrotza, el centro cívico Ibaiondo o la mejora de Gamarra son proyectos que no pueden esperar más, gobierne quien gobierne.

"Somos un departamento que vive a un ritmo muy intenso y en esta celeridad de ejecución es cierto que se pueden haber cometido errores": dícese del argumento de quien confunde interesadamente la velocidad con el tocino. El que el departamento trabaje rápido no significa que inevitablemente se cometan errores. Ahí están los máximos responsables para evitarlo coordinando, vigilando y asumiendo responsabilidades. Cosa que al parecer ni él ni su segundo inmediato hacen debidamente.

"Hemos puesto sobre la mesa 16.000 viviendas en 8 años y eso es un colchón de oxígeno (…) El problema se ha despresurizado": dícese de la cantinela que usa el PP para generar la impresión de que el problema de la vivienda está resuelto. Lo cierto es que bajo el mandato de Alfonso Alonso el precio de una vivienda libre se ha incrementado en más de un 100%. Lo cierto es que la reducción de la lista de demandantes de vivienda es más que cuestionable dada la alteración de los requisitos de acceso. Lo cierto es que EL CORREO ESPAÑOL publica cinco anuncios diferentes de inmobiliarias justo debajo de la entrevista a Ibarrondo.

"Es imposible que se produzcan tramitaciones irregulares en Vitoria": dícese que no hay nada imposible. Sin ir más lejos, el equipo de CSI Vitoria ha lanzado recientemente un xurrumurru que pone los pelos como escarpias.

Por lo demás, ¿qué significa eso de que el diseño de la plaza de la Virgen Blanca que está preparando Ibarrondo será "muy vitoriano"?, ¿en qué consiste exactamente eso del diseño vitoriano de plazas? Sin conocer la respuesta noto cómo me tiemblan las canillas.