Otegi and Mcguinness


Martin Mcguinness

Antes de nada, cuatro pinzaledas algo desconexas. Martin Mcguinness sorprendió, aunque relativamente, cuando la semana pasada manifestó que disidentes del IRA planean asesinarle. Lo dijo días antes de que el Sinn Fein aceptara la autoridad de la policía norirlandesa, lo cual, a su vez, ha despejado el camino para las elecciones del 8 de abril de este mismo año. Estos días pasados la policía ha detenido a Iker Agirre, de quien dice la policía que intentaba restablecer cierta estructura en el Mediterraneo bajo las órdenes de Txeroki.

Y por fin, elementos de la izquierda abertzale plural, reunidos en Milakabilaka, se manifestarán, seguro que multitudinariamene, el sábado en Bilbo exigiendo diálogo, respeto a Euskal Herria y paz, muy cerca del primer eslogan que Ibarretxe había pensado para su marcha del 21 de enero.

El proceso no tiene marcha atrás, ni con muertos. Si los hay, serán de escindidos de ETA, como los disidentes del IRA que se quieren cargar a Mcguinness. Los más interesados en que continúe son los del MLNV en su conjunto, y aún más quienes, sintiéndose integrados en ese mundo, no admiten ningún tipo de tutela o custodia militar. Otegi, Díez Usabiaga y gran parte del MLNV están en la onda de Milakabilaka, están por restablecer todos los canales. Labor que, en buena parte, ya estará hecha.

Algo habrá quedado claro en todos los agentes que intervinieron antes e intervienen ahora: ETA ya no cuenta para presionar, no se lo admitirán los suyos. Si los euskal milicos en su conjunto, o alguna facción decidiera intervenir, quienes intervengan en la continuación de las conversaciones aceptarán que los representantes de Batasuna no son los responsables, ni siquiera indirectos, de las acciones etarras. La misión de la mesa de Batasuna será imposibilitar ninguna fechoría de los Txeroki boys.

Así, en las neo-negociaciones que ya están en marcha las cuestiones se dilucidarán en la mesa que hace ya meses dibujábamos: tres bandas. En una los socialistas, en otra los jeltzales y en la tercera los del MLNV. Todo ello para junio ¿Volvemos a los acuerdos de diciembre? ¿Cómo establecemos los sistemas de presión? Es decir, ahora que nos desentendemos de ETA, ¿qué postura adoptará el PNV?

Ayer leía un párrafo de Tasio Erkizia que puede aportarnos algo de luz y que, más allá de los habituales tópicos de PNV bueno/PV malo, yo comparto:

Es cierto que con un PNV implicado en el proceso tampoco sería fácil, ¡pero ante qué futuro tan diferente nos encontraríamos! ¿La batalla está perdida? En absoluto. Queda el papel activo de la sociedad vasca, de una izquierda abertzale empeñada en aprovechar esta oportunidad histórica y de otros muchos sectores abertzales, incluido un amplio espectro del propio PNV, que tendrían la obligación de reactivarse y jugar un papel mucho más activo. La situación es difícil, pero hay determinación y fuerza suficiente en esta sociedad como para retomar y reorientar este proceso.”

Ya veís, el proceso ha vuelto. Será más de lo mismo, incluso con menos luz y ni hablar de taquígrafos. Recurriremos, para terminar, a dos dichos, uno de Imaz (“hablar hasta con el diablo”) y otro de Ibarretxe (“dialogar hasta el amanecer”). Que así sea.

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