Se necesita pie de de obra en el Athletic
![]() ¿Por qué razón un empresario recurre a mano de obra inmigrante cuando escasea la autóctona y no es capaz de aceptar que el Athletic, ante la clamorosa falta de recursos humanos, pueda contratar inmigrantes? Un futbolista extranjero es un inmigrante que ofrece sus servicios en un mercado que paga bien. ¿Dónde necesitamos mano de obra?: en la construcción, en el servicio doméstico, en la industria, en Osakidetza y en el Athletic. Si se gestionara el club con criterios de empresa privada cualquier profesional de la gestión tendría un diagnóstico claro: de la actual plantilla el 75% son jugadores de Segunda A o de Segunda B. Alternativas. Según la filosofía actual, esperar a que baje la Real y hacernos con sus jugadores, pagándoles tres veces más de lo que allí ganan. Hurgar en el árbol genealógico de todos los jugadores de primera para ver si damos con algún pariente vasco en vigésimo grado que les habilite como vascos para jugar en el Athletic. Los chavales (es un decir, porque los abuelos son habituales) que son reclamados no se lo creen. Posiblemente su meta estuviera en algún equipo de Segunda o de suplente en le furgón de cola de la Primera. Con eso de que le han dicho que es vasco, de repente gana un pastón, juega en primera y además posee doble nacionalidad ¡La Primera bien vale ser vasco! No quiero entrar a describir el drama que se cierne sobre Bizkaia y alrededores como baje el Athletic. Para hacernos una idea, basta con recordar las imágenes de Anoeta el domingo. Si no baja, nos olvidaremos de la Segunda a la primera. La gente lo celebrará como si de la Liga se tratara. Es cuestión de retrasar el día D (D de drama). Ese día el par de docenas de cojos que domingo tras domingo hacen el ridículo en San Mamés y fuera de él respirarán tranquilos, sabedores de que el año siguiente volverán a endosarse una ficha que es un regalo divino, porque en secano ya no se dan esas brevas. Nuestras calles se están llenando de gentes de África, Sudamérica, Este europeo (...). Los necesitamos porque nosotros no generamos suficiente materia prima humana. En la misma medida les necesita el Athletic. Que los ojeadores hagan una visita a Durango y otra a Gambia; una a Iruña y otra a Ecuador. Que traigan chavales que juegan a fútbol de maravilla y, a cambio de darles estudios de tornero, soldador, enfermero o ingeniero, que continúen jugando a fútbol. Seguro que cada año salen tres de Primera. Los que no salgan futbolistas profesionales, a otra cosa, que oportunidades tendrán a miles. Etiquetas: Varios |


1 Comentarios:
Los vascos tenemos una rara afición a complicarnos la vida inventándonos ataduras inquebrantables, historias sagradas y tradiciones milenarias......de no tantos años.
El Athletic empezó con jugadores ingleses. Poco a poco fue calando la afición, y esto hizo que se fuese formando una cantera autóctona tan fértil, que durante años bastó para alimentar a los equipos vizcainos de primera división (¿Os acordais del Arenas?) y a muchos equipos españoles.
No sé muy bien con exactitud cuando empezó la obligatoriedad de ser vasco para jugar en el Athletic, pero sería a finales de los veinte o primeros treinta. O sea, ya cumplidas o a punto de cumplir las bodas de plata.
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