Desde la distancia


Bastante alejado, por vacaciones, de la lectura diaria y crítica de la prensa, de la constante supervisión de las cuestiones socio-políticas, observo con preocupación ciertos detalles que tienen visos de convertirse en trascendatales. El primero de ellos es la alusión que Imaz hizo en su segunda entrega dominical respecto de los distintos fines y medios de los jeltzales, que los diferencian de los del MLNV. Sólo un comentario: todo lo relativo a ellos (fines y medios) está recogido en las distintas ponencias actualmente en vigor, en donde se detallan con precisión cuáles son los criterios que deben guiar la acción política, cultural, socio-económica, lingüística y educativa del PNV. Mientras no haya otras nuevas, son las que rigen.

Otro detalle es el relativo a los mensajes excesivamente positivos e ilusionantes que nuestros dirigentes nos envían semana tras semana. La semana pasada era Iñigo Urkullu quien nos acotaba el período de grandes avances en el conflicto vasco, dándonos a entender que en dos años las cosas se aclararían de manera sustancial. Ayer fué el lehendakari quien nos transmiió un mensaje positivo, en el sentido de que en cuatro años veríamos grandes resultados en el conflicto político que soporta Euskal Herria, entre ellos la paz.

Personalmente soy de la opinión de que debiéramos ser algo más prudentes en nuestras predicciones de cara al futuro, por la sencilla razón de que la ciudadanía está bastante hastiada no ya de las hipótesis, sino de los hechos que, día a día, observa apesadumbrado. Hace una semana el Euskobarómetro del inefable unionista Llera nos hacía saber que gran parte de los ciudadanos de la CAV suspendían a quienes habían participado en las negociaciones entre los partidos Batasuna, PNV y PSOE después del alto el fuego de ETA.

En esa mesa hubo representantes de partidos políticos que hoy continúan al frente de sus formaciones respectivas, aleccionándonos sobre el bien y el mal, sobre lo fundamental y lo superfluo. Aquí nadie se retira después de un fracaso, nadie exige la dimisión después de una mala gestión.

Último detalle por hoy. Espero y deseo que la tercera entrega dominical de Imaz tenga como destinatario el PSOE. Un PSOE que gestiona la cuestión navarra desde un único prisma: su interés electoral. Un PSOE que considera secundario tender puentes en el conflicto vasco-navarro, sobre los cuales reconstruir la normalización de este país. Un PSOE que debe observar anonadado que el máximo dirigente del PNV sea tan benévolo -por omisión- respecto de su política en Navarra. Cuentan que dejarán gobernar a UPN. Espero de Imaz un gesto, una exigencia a Zapatero, algo así como "¿qué hay de lo nuestro, amigo?".

Quiero comentar, de manera anecdótica, el artículo que en su día publicaron Bakaikoa, Olaskoaga y otro de quien ahora no me acuerdo (faltaron esta vez Zallo y Bandrés), en el que nos anunciaban una segunda entrega después de lo que pudieran deparar las negociaciones para la conformación del Gobierno de Navarra y de la Diputación de Álava. Esta última está a la vuelta de la esquina (pasado mañana). A la espera, recordar que, en en su primera entrega, abogaban por un encuentro (incluso refundación) del PNV y EA en un único partido que se sustentaría en los Estatutos de la formación jeltzale. Las razones que les llevaba a abogar por el encuentro eran, precisamente, las que nos transmitía no hace mucho el lehendakari sobre el hartazgo de los ciudadanos respecto de la clase política en general; y, en particular, también de los políticos abertzales institucionalistas. Por cierto, citaban dos nombres para la recomposición de ese espcacio: Ibarretxe y Garaikoetxea.

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4 Comentarios:

Blogger michel dijo...

No entiendo bien lo de las dimisiones: ¿quienes deben dimitir?.
* Los que fracasaron en las negociaciones de "paz". Las de esta vez, o en todas. Por ejemplo, nadie dimitió por lo de Lizarra. ¿Por qué iban a dimitir ahora?.

La anécdota:...todos queremos eso... y la paz en el mundo. ¿Ibarretxe & Garaikoetxea?. ¿Y Arzalluz?.

24 julio, 2007 13:06  
Blogger mendi dijo...

¿Por que iban a dimitir por lo de Lizarra? Que yo sepa aquello funciono bien hasta que se hizo imposible por motivos ajenos. ¿Te acuerdas de un tal Mayor Orejas?

En cambio esta vez parece mismamente que al "Mayor Orejas" lo poniais desde casa.

No se ¿eh? pero visto desde aqui es lo que parece.

24 julio, 2007 15:46  
Blogger michel dijo...

Si recuerdo a Mayor Oreja. También a Ernest Lluch, a Fernando Buesa, a Juan Priede, a Gorka Landaburu,...

24 julio, 2007 16:47  
Blogger Indarkide dijo...

¿Visto desde dónde exactamente, mendi? Lo pregunto porque algunos ven treguas donde estallan bombas y matan a gente. Por ejemplo.

24 julio, 2007 17:35  

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