Bicefalia: cargo rico, cargo pobre


Ponencia de Organización: "Los órganos del Partido tienen graves dificultades para abordar el seguimiento sistemático de las políticas desarrolladas en las instituciones". La afirmación, con ser drástica, es, a todas luces, insuficente. Si damos por bueno, a resultas de la ponencia, que es a los órganos internos del Partido a quienes corresponde la definición de los objetivos y de la orientación general, el seguimiento y la evaluación de su actuación general, habremos de reconocer que todo parecido con la realidad es puro ilusionismo. Los pocos que están dispuesto a acceder a cargos internos no remunerados, deben desarrollar su labor en condiciones infinitamente más escasas que las de los cargos públicos. No extraña, por ello, que la afiliación se plantee el acceso a los cargos internos como trampolín a algo más suculento. ¿Afiliación interesada? No, la realidad.

"Es urgente y necesario desarrollar y concretar cómo se materializa la bicefalia". Seamos sinceros. En un partido como el nuestro, donde el objetivo principal es alcanzar las instituciones, es difícil, por no decir imposible, mantener estructuras internas intactas ni siquiera durante el breve período de dos años de mandato.

Por cierto, y antes de continuar con la reflexión, una cuestión: ¿Por qué están tasados los períodos para los cargos internos (dos años para las juntas), y no lo están para los cargos públicos o institucionales? A ver si alguien me puede explicar porqué un director de Lakua o cargo institucional pueden permanecer 15 años en su cargo (y son muchos), y porqué un cargo interno tiene su permanencia limitada.

Los cargos internos son los hermanos pobres, que acuden a las reuniones a deshoras, cubren las mesas electorales, organizan y participan en los actos del Alderdi Eguna, pagan de su bolsillo el móvil, la gasolina, las comidas, el coche y todo lo demás, y que llegada la fecha de caducidad se van para casa, cansados y hastiados las más de las veces , sin ni siquiera una palabra de aliento. Mientras, en la otra orilla, los cargos públicos, a los que en principio los anteriores debieran dirigir, controlar y supervisar, continúan acudiendo a sus despachos, legislatura tras legislatura, con la novedad, si se da el caso, de que quizás cambien Lakua por la Diputación de Álava o de Gipuzkoa, el Departamento de Agricultura por el de Industria; y, en última instancia, se les asigna una asesoría de esas que, según la Ponencia política, no deben ser tomadas como cargos públicos. ¿Qué coños son, pues?

En esas circunstancias, y con el desierto que son los batzokis, no me extraña que cuando se plantea que "hay que reforzar las ejecutivas para visualizar la labor que realizan los burukides (...) y posibilitar al máximo su disponibilidad de tiempo y dedicación" la genTe se pregunte qué demontres hay detrás de todo eso, que qué es eso de no ser "juez y parte". Todo es más sencillo de lo que parece.

Participan muy poquitos en el partido. En muchos, muchísimos pueblos existen grandes problemas para formar una Junta y convocar asambleas. En esa tesitura, hay que coger al toro por los cuernos. Mientras algunos cargos sean de tanto lustre como poco presencia en el Partido, y otros de tercera regional, hay poco que hacer. Los cargos públicos debieran de estar tasados en el tiempo. Por ejemplo: ocho años de cargo públicos y, necesariamente, cuatro de descanso. Después, si vuelve a ser reclamadao, pues otra vez a por la corbata. Así nos evitaríamos esos guetos elitistas, esos taldes endogámicos que están estructuralmente lapados en las instituciones y organismos controlados por el Partido.

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14 Comentarios:

Blogger Magneto dijo...

Totalmente de acuerdo con tu valoración, "Biturie". Me parece extremadamente grave que se plantee la eliminación en la práctica de la bicefalia en el Partido. El problema aparece a la hora de intentar enmendar la Ponencia de Organización. No hay por donde cogerla, ya que sólo es una reflexión superficial, con unas autodenominadas "propuestas de mejora" que, en muchos casos, no son más que vaguedades.

El problema de fondo es que es complicado conciliar cargos "non profit" con vidas laborales que exigen mucho tiempo y con la obligación de intentarlas hacer conciliar con la vida familiar. Si encima se percibe un cierto "desprecio" por lo que se trabaja a nivel interno por parte de los cargos públicos, apaga y vámonos.

Sí es interesante lo que comentas de intentar alargar los mandatos internos a cuatro años, ya que la curva de la experiencia hace que con el tiempo sea más fácil realizar los trabajos que al principio no están nada claros.

En mi OM se intentó procedimentar de la manera más sencilla posible una serie de temas que cuando se produce un cambio de Junta hacen que los que aterrizan no se enteren y los que se van no tienen ya ganas de explicar. En realidad es un "problema" sencillo usando los medios tecnológicos disponibles, pero no hubo voluntad entre los "pensadores" de la OM para llevarlo adelante. Espero que lo retomemos algún día.

Lo que aquí se discute es si EAJ-PNV debe de dejar de ser un Partido con una democracia interna amplia para pasar a ser como el resto de los partidos. Es lo que se conoce como "División científica del Trabajo": unos piensan y otros trabajan. Es fácil adivinar qué papel está reservado a la afiliación de base, pero el corolario que implica me preocupa: los que trabajan no piensan. Y luego hablan de modos modernos de gestión, cuando Frederick Taylor ya hablaba de esto hace un siglo....

Por cierto, esos modelos de gestión sí que son anticuados y desfasados.

15 octubre, 2007 01:31  
Blogger Paparroiak dijo...

Debo ser un poco raro, pero yo no entiendo que se elimine la bicefalia en el Partido.

Entiendo menos esa división entre "cargo rico" y "cargo pobre" que hace Gorospe.

Yo trabajo en una empresa que no depende de ningún presupuesto público vasco. Al contrario, paga sus impuestos, en este caso, en Bizkaia. De mayor no quiero ser "cargo rico", ni político profesional. Como tampoco quiero ser (a pesar de mi condición de socio) directivo del Athletic y mucho menos jugador.

Eso sí, he ocupado puestos diversos en mi OO.MM., que conllevan todo eso que decís. Pero, lo hago porque quiero. A mi, la cola de la moqueta no me "coloca".

Por lo que se refiere al corolario de "Magneto"... es mejor no contestar.

Yo tengo otro corolario: hay que conseguir un Partido en el que los profesionales puedan dedicarse a otra cosa en el momento en el que dejan la política, para que no se den algunos casos que conocemos.

15 octubre, 2007 08:12  
Blogger FÍGARO dijo...

Muy brevemente, Biturie:

"El seguimiento sistemático de las políticas desarrolladas en las Instituciones"

Aparentemente, esta frase está pensada desde el poder y para el Poder. Porque digo yo que ese seguimiento sistemático no será el mismo en los casos de instituciones controladas por el PNV que en aquellos donde no se ostenta el poder. Todo tu interesante comentario se centra también en esa hipótesis.

No será igual el seguimiento de las politicas desarrolladas en el Ayuntamiento de Bilbao, que en el de Donostia, o el de Gasteiz; En los tres se podrá /deberá seguir que políticas se desarrollan, pero en el primero para controlar desviaciones respecto de las directrices emanadas desde el Partido, y en los otros pues... para hacer oposición

Me preocupa una ponencia pensada para un escenario único de control de las instituciones ¿Va a ser así eternamente? ¿O es que el día en el que el PNV pierda el poder, desaparececerá el Partido?

15 octubre, 2007 09:07  
Blogger Magneto dijo...

Al parecer, la ironía es una figura dialéctica que se presta a malas interpretaciones. Por aclarar lo que comentaba antes, me refiero a que muchas veces se pide a la militancia comprometida la realización de esfuerzos durante épocas clave para el Partido (elecciones, actos del Partido, etc) para luego no tenerlos tan presentes a la hora de adoptar decisiones internas. Esa forma de proceder conlleva que muchas veces la gente se acabe "quemando", ya que si todas las decisiones importantes se "cocinan" entre los cargos y se trasladan a la Asamblea prácticamente cerradas, la aportación de los "remeros de base" queda totalmente diluida.

Y yo también soy un profesional que no depende para nada de los presupuestos públicos. Estoy acostumbrado a la semana laboral de 50 horas y lo que, en mayor o menor medida, hago por el Partido lo hago porque quiero. Eso sí, lo de directivo del Athletic sí que me pone (para jugar, aptitudes aparte, estoy mayor). De hecho es una buena comparación, no hay más que ver cómo son las Asambleas del Club.... Pero mejor dejar el tema que ése sí que da para muchos más comentarios.

En cuanto a lo que comentas de los profesionales, conozco más de un caso que ha renunciado a puestos importantes en la empresa privada cuando el Partido les ha pedido que acepten un cargo público. Esos profesionales ven en cierta medida truncada una carrera profesional por compromiso con el Partido, y aunque luego se reincorporen a la empresa privada es innegable que han realizado un sacrificio por el Partido. Aunque son lo menos.

En realidad, en el Partido tenemos muchos cargos, tanto públicos como privados, que no han peleado en un mercado laboral abierto en su vida. Eso les lleva a tener una percepción distorsionada de la realidad social y laboral de Euzkadi, y creo que no es nada positivo para la vida interna del Partido. Creo que sería mejor que cada cuatro años, ocho como mucho, se exigiera estar al menos cuatro años en "barbecho" fuera de cualquier cargo del Partido. Eso sería positivo para ellos mismos como profesionales y permitiría una adecuada rotación de cargos tanto públicos e internos. Y esos años de barbecho no se deberían de poder hacer como asesores o similar para la Administración. Debemos de evitar a toda costa la profesionalización de la política, ya que nos lleva a crear élites alejadas de la realidad.

Para acabar, cito lo que dice la ponencia de Organización que son "propuestas de mejora":
- La eliminación de la incompatibilidad entre el cargo de parlamentario del Parlamento Vasco, Parlamento Foral Navarro y/o Juntas Generales con el cargo de burukide de ejecutivas territoriales y nacional. Consideramos que, lejos de estar contraindicada la conciliación de ambas tareas, la presencia y el protagonismo de burukides electos en foros parlamentarios, es altamente beneficioso para el Partido y no choca, en absoluto, con la “acumulación de poder” que trata de evitar la filosofía de la bicefalia. Es muy conveniente contar con burukides con dedicación en los foros en los que toma cuerpo la política pública.

- La compatibilización expresa del cargo de burukide de ejecutiva territorial y nacional con la pertenencia a los órganos de dirección de las sociedades dependientes total o parcialmente de las instituciones públicas.

- La clarificación expresa de que a la condición de asesor se encuentra al margen de la calificación de cargos públicos o externos al Partido.

Si esto no es eliminar la distinción entre "juez y parte" me dirás qué es. Si adoptamos ese modelo veremos cómo en pocos años serán siempre los mismos los que definan las líneas políticas de actuación (cargos internos) y los que las ejecuten (cargos públicos). ¿Quién controla?

Sin acritud, un saludo en JEL

15 octubre, 2007 09:39  
Blogger aitor dijo...

queridos jelkides, creo que con algunas diferencias de matices, que se hacen ver como brochazos interesados, compartimos criterios.
El problema, como hacerlo entender cuando nos abrumas los complejos que otros nos quieren imponer, desde dentro y desde fuera.
En la ponencia de organización, se plantea lo de C.P., en su desarrollo, se intenta justificar las necesidades en los párrafos que nos encontramos en párrafos posteriores.
Sinceramente, cuatro años en la Junta, no creo que sea soportable. Si tuviésemos la costumbre de reconocer al que lo hace bien y reconocer lo que se hace mal, podría ser, pero no tenemos costumbre de dar palmadas en la espalda,preferimos dar patadas en el culo y dejar ir al que puede ser bueno.
Conozco la experiencia de las formas de elección totales y por mitades. Sinceramente, creo que el problema no son los métodos, el problema es el carácter humano (egos, envidias, tolosas,y yo más,etc).
Los mismos problemas los vemos en cualquier tipo de organización y como es natural, en la que hay mayor poder de decisión o gestión.
En el sentimiento de cautela que debemos de tener, la afiliación debe de mantener criterios cuando confía responsabilidades y esto no quiere decir limitar la entrada, pero si debemos de tener muy presentes criterios que no se evalúan y que muchos nos asombramos .
el famosos stabilimen, la corte, los sanedrines, etc.
Deben estar, despreciar el valor de la experiencia me parecería peligroso, entendiendo que la diferencia entre los internos y los externos. Los internos, debemos ser los afiliados participando, pero debemos estar cargados de legitimidad con el ejemplo, muchos no podemos ejercer labores mientras estemos en la empresa privada, otra cosa es mantener cargos de por vida y con la obligación de solucionar futuros. No cabe duda, las ventajas y limitaciones de unos y otros son diferentes, todos lo conocemos, los que están en la función publica, tienen las ventajas que conocemos, los de la privada mucho más complicado.
Pero lo peor lo que mas daño nos hace es esa implicación de personas para después buscar otras formas de promoción hacia lo publico. hay es donde debemos de estar la afiliación, en esa tarea de control, en esa tarea de promoción de los que pueden acreditar capacidades, voluntades y militancia.
Todos debemos conocer nuestro techo , cada uno debemos de conocer nuestras capacidades y entender hasta donde y cuando. Por ejemplo, en lo personal, que alguien me proponga para lehendakari seria de jilipollas, por parte del proponente y si yo aceptase, por mi parte. Pero todos tenemos nuestras capacidades, lo que no es aceptable que algunos desde el cargo publico nos diga que hay quienes deben de mantener los batzokis y la vida interna. Debemos, pero no para mantener a personas en cargos, debemos para mantener el poder de la organización como lideres y no como musculo para solo ganar elecciones.
Resumiendo, que ni para ser juez hay que ser 250 de coeficiente, hay que ser justo,ni para ser cargo hay que ser Tomas Moro, de ejemplos esta la vida llena, que seria bueno tener muchos Tomas Moros o Ajuriagerras , vamos militantes con criterio que ayuden en la organización y no se sirvan de ella.
El eterno dilema entre lo interno y lo publico, ¿quien controla?
En mi organización, propuse levantar las incopatilibildades de los cargos de los legislativos y con una limitación de ocho años y obligatoriedad de mantenerse en barbecho otra elección.Vamos que después de ocho años a la mina como los demás. La acumulación de cargos me preocupa en el tiempo, no en la cantidad en el mandato, pero lo que mas me jode es la teoría de circulación de las élites.

15 octubre, 2007 11:20  
Blogger E.Gorospe "Biturie" dijo...

Cuando escribí el post no se había publicado la entrevista concedida por Txema Montero a Deia. Muy interesante en sus aportaciones políticas, que las abordaremos en otro momento, y también en sus valoraciones sobre el PNV. Se va "No es lo mismo irte de un sitio porque te echan o porque no has hecho nada medianamente potable a despedirte de unos amigos después de ver que una cosa ha funcionado y funciona bien. Está bien un poco de pedagogía: no se está en los sitios para siempre."

Cuando el periodista le cuestiona sobre el papel que juega dl PNV en la Euskadi de hoy y mañana, responde:

"El mismo que en sus 112 años de historia: dinamizar y catalizar la sociedad. Ha sabido adecuarse a los tiempos como ningún otro. Ha recogido los cambios sociales, políticos y tomado los préstamos ideológicos adecuados: el antifascismo, el catolicismo humanista, un sindicalismo capaz de defender los intereses de la clase trabajadora sin que supusiera una lucha de clase contra clase, optar por el europeísmo cuando los polos de atracción eran el yunque del comunismo y el martillo de las posiciones pro americanas... Hago votos para que hoy en día sea capaz de adaptarse al proceso de construcción europea y al concepto de democracia participativa. Votar cada cuatro años tiene los mejores éxitos en las situaciones de adversidad, pero en las que no son a vida o muerte pierde gancho. Hay que hacer el esfuerzo de incorporar la participación social en la vida democrática para doblar nuestro peso específico.

La respuesta más jugosa, con todo, la da a la siguiente pregunta.

-. ¿Ve preparado al PNV para este gran reto?

Tiene el hándicap de llevar 25 años en el gobierno. A veces veo al PNV con poca tensión política y compruebo que algunos de sus representantes y mucha de su base tienen una escasa formación política y de conocimientos históricos. Esto en un partido es más que un error; lleva a una burocratización. El PNV se ha convertido para demasiada gente en el cauce de una promoción personal o política. Hace poco, hablando con un alto dirigente jeltzale por el que siento gran admiración, y que había sido reelegido, le pregunté: ¿Bueno, qué? Bien, me contestó, porque ya he hecho las dos cosas que tenía que hacer: elegir mi equipo y recolocar al anterior. Esto se puede hacer en dos legislaturas. A la cuarta, o te inventas trabajos para esa gente o el país está burocráticamente sobredimensionado. Otro problema es que bastantes de los dirigentes o cargos públicos son políticos de profesión. No podrían trabajar de otra cosa. Esto me produce un sudor frío.

15 octubre, 2007 11:25  
Blogger Paparroiak dijo...

Gorospe, como primer dato, el señor Montero, ni es del PNV, ni conoce el funcionamiento del PNV. Su opinión es interesante, pero, sin más. Aún así:

Sobre cargos: siempre me ha llamado mucho la atención que las instituciones y/o departamentos regentados por el Partido recurran a "independientes". En estos momentos, por ejemplo, la consejera de Cultura y portavoz del Gobierno es independiente. Se nota mucho su independencia en su discurso. No es Ibarretxe el único. Ardanza y Garaiko también tuvieron independientes en sus Gabinetes. Yo creo que, a estas alturas, todos los cargos que correspondan al Partido, sin execpción, deberían estar cubiertos por afiliados. ¿No me digáis que no hay afiliados que puedan hacer hacer la labor de M.Azkarate.

Es cierto que no todo el mundo quiere dedicarse a la política. Aquellos que son profesionales destacados, "pierden" dinero. Por ejemplo, Fede Bergaretxe, Alfonso Basagoiti, Marcos Vizcaya, Juan Ramón Guevara, ...o Josu Jon Imaz.

Pero, también es cierto que podemos contar con profesionales de alto nivel para periodos cortos: 4 u 8 años máximo.

E insisto. En el caso de los políticos profesionales, antes de entrar en determinados niveles, deben tener una salida civil. Es la mejor forma de que se preocupen mucho más de la Patria y del Partido y menos de cómo perpetuarse en el cargo que, al final, es lo único que tienen.

15 octubre, 2007 18:04  
Blogger Magneto dijo...

Paparroiak, discrepo. En primer lugar no acepto que deban de existir políticos profesionales. La Política NO es una profesión, y el que la entienda así se equivoca y hace equivocarse a los demás. En Política se está por voluntad propia (a nadie le obligan) y por vocación de servicio. Sé que este último concepto está desgraciadamente minusvalorado, pero por eso mismo debemos de ponerlo en valor.

Y eso de que antes de entrar en determinados niveles hay que tener asegurada la vía de escape me parece demencial. En la realidad laboral actual nadie tiene nada asegurado. Lo normal es pasar por entre 5 y 10 empresas a lo largo de tu carrera. Es lo habitual en los países más desarrollados y éste no tiene por qué ser una excepción. El valor laboral de una persona está en relación directa a su experiencia y sus capacidades, y si uno ha pasado unos años en cargos públicos debe de ser capaz de adquirir ambos. Necesitamos cargos con perfil competitivo, no personas que busquen seguridades ( y si no mira lo que pasa en el Athletic...).

Me reitero en lo que he dicho antes, límite temporal de 8 años y a la calle. De esa manera sólo tendríamos a los realmente válidos, ya que no tendrán ningún problema en reintegrarse a la empresa privada un vez finalizados sus mandatos.

15 octubre, 2007 19:09  
Blogger Nuria dijo...

Pues yo por comentar algo, me parece más interesante ser presidente del Athletic, que ser presidente del EBB, o alcalde de Bilbao.
Por lo demás estoy totalmente de acuerdo con el artículo, no le quito ni una coma, ni un acento, ni un punto. Vamos que ha contado una verdad como una casa..........y es la verdadera realidad que se cierne en el propio partido.

15 octubre, 2007 19:28  
Blogger Paparroiak dijo...

¿Quién es un político profesional?. Sería quien, dedicándose a la política, obtiene de ella sus principales rentas. Siguiendo con el ejemplo futbolístico, el jugador deja de ser profesional en un momento dado. No lo es toda su vida.

¿El escape?. No quiero entrar en el ejemplo concreto (que sería muy evidente).

Un funcionario, un empleado de banca, un profesor de Universidad, un maestro,... o un profesional con experiencia siempre tendrá un apeadero y, además, una experiencia previa de la vida civil

15 octubre, 2007 20:04  
Blogger Magneto dijo...

Un político profesional es aquel que hace de la Política su profesión, al igual que los médicos lo hacen con la medicina, los ingenieros con la ingeniería, etc. Si la ÚNICA forma de ganarse la vida la vida de un político es la política, en efecto, es un profesional. Personalmente considero muy negativo que existan este tipo de políticos (¿qué coño saben estos de las necesidades y preocupaciones de la población a la que dicen servir?). El ejemplo de los futbolistas no lo completas: cuando acaban su carrera deportiva dejan de ser profesionales del futbol, la mayoría se dedica a VIVIR DE LAS RENTAS. No es precísamente un buen ejemplo de lo que queremos para el Partido.

Buscando un punto de encuentro, creo que es necesario que los cargos que acceden a ciertos niveles retributivos certifiquen una cierta capacidad profesional y experiencia laboral. Sé que es difícil cubrir todos los cargos con esos perfiles, pero podría ser una forma de filtrar a los más válidos, siempre teniendo presente la voluntad de los afiliados que les han colocado en ese cargo. De hecho la Ponencia de Organización habla de esas necesidades cuando se refiere a las necesidades de formación de los cargos, tanto públicos como internos. Piensa en el ejemplo que ofrecemos a la gente que se pasa años estudiando y peleando por una mejor situación profesional. Ellos tienen que escalar puestos a base de esfuerzo e inteligencia, sabiendo que todo lo conseguido se puede ir al garete si la cagan. Si en teoría se apuesta por la meritocracia para ir colocando a los mejores en los mejores puestos en la vida privada, creo que deberíamos hacer lo mismo con los cargos que algún día influirán en las vidas de esos que se han dejado la piel currando por su trabajo.

Sin acritud

15 octubre, 2007 21:42  
Blogger Paparroiak dijo...

Perfecto. Pero, hay varias cuestiones sin respuesta:

La utilización de independientes del tipo de Azkarate, Zallo,... Y lo que es peor, la primera es portavoz de un Gobierno en el que EAJ es la fuerza esencial. Todos los portavoces ponen algo de sí en sus respuestas. Alguien puede alegar el caso Arregi, pero don Joseba fue un abertzale zintzo mientras pisó moqueta.

La vida (y el mundo) profesional es muy competitivo y o estás a rolex o estás a setas.

¿Cuantos ingenieros informáticos tenemos en cargos de responsabilidad?.

Alguien que no conoce la vida civil dificilmente puede regirla. Pero, sobre todo, la Pregunta: Si dimite, ¿a dónde va a ir?.

JELpiam

16 octubre, 2007 08:09  
Blogger R. Gómez Iñigo dijo...

Muy bien elegido el tema. Yo ya lo comentaba a alguno que otro en mis años de militancia en EGI: que el EAJ estaba en proceso de convertirse en el PRI mexicano. Y los comentarios que se han ido sucediendo parece ser que como yo muchos más. Incluso me atrevería que el proceso de burocratización está casi consumado.

Es verdad aquello de que muchos militantes tiene escasa formación sociopolítica y de conocimientos históricos del territorio donde vive. Y me temo que dicha escasa formación también la sufran nuestros cargos públicos institucionales.

También es cierto que muchos de nuestros políticos profesionales tienen unos curriculuma vitae "excepcionales". Acabar la carrera universitaria, y tener ya puesto de concejal en municipio importante , diputado foral, cargo de designación política en cualquier institución pública, empresa pública, o en cualquier organismo púbico (organismos autónomos, entidades públicas empresariales, gerencias,...). Me sorprenden muy negativamente estos curriculuma. Normal que después no valgan para trabajar en otra cosa, esto es, en el sector privado. Eso sí, su merito consiste en mantenerse en la "cresta de la ola política", que no es poco. Vaya desdicha. Así tienen el descrédito que todos los comentarios de este post han revelado.

19 octubre, 2007 20:52  
Blogger FÍGARO dijo...

Un ejemplo de actualidad: El Lehendakari le ha advertido a Zapatero que el PNV no votará su reelección como Presidente del Gobierno si no apoya su consulta.

Eso... ¿No lo tendría que haber dicho Josu Jon Imaz, o algún representante del EBB?

¿Hasta que punto el Lehendakari se ha irogado una representación del partido que no le corresponde a él?

24 octubre, 2007 20:53  

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