El momento del péndulo


El historiador vasco-alemán Ludger Mees, autor del libro “El péndulo patriótico. Historia del PNV” concedía ayer -en su línea- una interesante entrevista a El Correo, justo el día que ese diario recogía las declaraciones realizadas a Efe por Joseba Egibar en las que reclamaba una acción política clara en favor del derecho a decidir. El mismo diaro se hacía eco del Aberri Eguna convocado para mañana por la formación jeltzale como “El PNV apuesta por renovar el pacto estatutario desde el derecho a decidir”. Una auténtica síntesis del pensar y del hacer nacionalista contemporáneo. ¿Por dónde anda el péndulo?

Antes de nada, decir que la referencia de Mees al ausente americano “el PNV debería reflexionar sobre qué hacer con un valor tan inmenso que tiene, que es Josu Jon Imaz, cuando éste vuelva de EE UU" me recuerda muy mucho a los aficionados futboleros que siempre añoran a los excelsos jugadores de antaño que, según ellos, fueron irrepetibles y que, según los anales, no consiguieron título alguno. La referencia es suficiente para identificar la tendencia que Mees marcaría en el péndulo. ¿Y nosotros?.

No es ese el aspecto que más me llama la atención de la entrevista, sino su referencia a las características de la sociedad vasca actual “que hoy en día es vasquista, es decir, que está a favor del autogobierno, del fomento de la cultura vasca, de la lengua, es pacifista, europeísta y muy solidaria”. Ahí puede ubicarse la caracterización de la futura Hoja de Ruta del nacionalismo, a corto y medio plazo. Si la sociedad vasca y, por ende, un partido como el PSE está en la honda marcada por Mees, necesariamente los partidos abertzales, y también el PNV, deberán reorientar su rumbo ideológico y político por otros derroteros si no quiere convertirse en un partido reformista más al uso. Rumbo que, para mí, sólo puede ser reivindicativo, como corresponde a un partido que aspira a construir su propio Estado. No hablo de las estaciones intermedias, sino del final del recorrido.

¿Por qué razón van a votar los ciudadanos al PNV si ofrece lo mismo que el PSE, y además lleva 30 años en el poder? ¿Qué nos diferencia de los partidos españoles? Hasta en el mismísimo PP hay quien pide más autonomía, al estilo UPN, respecto de la central de Génova. Si, como dice Mees, “si algo ha caracterizado al PNV ha sido su capacidad de acomodarse a situaciones cambiantes” es, pues, la hora de marcar una ruta que nos conduzca a nuestros principios ideológicos, siendo conscientes de que en el trayecto podemos dejarnos pelos en la gatera, pero que, a su vez, siendo conscientes de que nadie nos puede garantizar que con la vuelta del efecto Imaz, o él mismo, el ciudadano no opte por el original antes que por la copia.

Con un PSE dispuesto a entrar en una reforma estatutaria y un PNV desgastado por el poder, podemos encontrarnos, en el breve plazo, con que, dentro de una pura lógica democrática, nos descabalguen del poder de la CAV y con que el mando del mundo abertzale oscile no ya dentro del péndulo jeltzale sino atraviese sus confines para adentrarse en otras siglas. Por eso que hoy más que nunca se necesita de la mano de un estratega. ¿Lo será Iñigo Urkullu?

Creo que Urkullu está sabiendo nadar entre corrientes. Reparte los papeles entre los principales miembros del EBB (Egibar, Ibarretxe y Ortuzar). Si sale de ésta será recordado como otros antes que él. El péndulo es muy complicado de manejar, pero en eso se distinguen los buenos políticos de los mediocres. Tiene un año para demostrarlo, no más. En ese espacio de tiempo tiene que estar definido el esbozo del futuro. No soy quién para aconsejarle, pero lo voy a hacer. Una de las grandes lagunas del PNV actualmente es que la inmensa mayoría de sus recursos humanos están ocupados en labores gestión administrativa remunerada. Él será más consciente que nadie porque lo apreciará en su propio entorno. Sabe que ese mundo se convertirá en una especie de lobby interno que procurará mover el péndulo en una determinada dirección, más por intereses personales que partidarios. Urkullu está obligado a no dejarse llevar por esa corriente y adentrarse entre la inmensa mayoría de la afiliación que no está tan obligada y encorsetada por su situación personal. Hay que pensar en dar una salida a país y no a parte de la afiliación, lo cual no marca una pauta política determinada.

4 Comentarios:

Blogger FÍGARO dijo...

A mí lo que me sorprende es esa especie de periodismo profético que practica EL CORREO de publicar lo que va a ocurrir en el Aberri Eguna de dos días después.

Una de dos: O son unos especuladores y unos irresponsables, o si aciertan es para pensar que más que filtraciones, tienen peones en nómina trabajando en Sabin Etxea

22 marzo, 2008 09:16  
Blogger imanol dijo...

Neure ustez, EEBBtan dute bat eta ez da peoia. Beraientzako agian bai, baina EAJrentzako ez.

22 marzo, 2008 09:57  
Blogger imanol dijo...

Ah! eta guztiz ados,"lobby"-ari buruzko hausnarketarekin. Horra hor abertzaletasunaren arazo handietako bat, nominak. Eta zelakoak gainera!

22 marzo, 2008 11:18  
Blogger Manu de Iparralde dijo...

No comparto todo el comentario, pero si las ultimas reflexiones : que el PNV debe tener mucho cuidado con los suyos que ya estan muy a gusto en la administracion autonomica o foral, o en empresas publicas. Esto es una trampa permanente que quita, en momentos cruciales, la independencia que debe siempre marcar el rumbo del Partido.

Eso lo vivimos tambien en Iparralde, aunque con mucho mas modestia... quien va a liderar el Partido : burukides libres o cargos publicos o mandatarios de empresas publicas con manos atados...

Kasu en todo caso.

29 marzo, 2008 12:43  

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