El entierro como metáfora


Recurrir a la metáfora del entierro en un país en el que la presencia del féretro ocupado por gente asesinada ha sido habitual es algo más que sarcasmo. Lo que los dirigentes batasunos advierten es que entierro es igual a muerte, que lo uno trae lo otro. Entierro del proceso: muerte si no hay proceso. Repican las campanas. “Hil kanpaiak” decimos en euskara. “Campanades a morts” de Lluis Llach, en honor y recuerdo de los matados en Vitoria-Gasteiz (1976). Llevamos tiempo anunciando la vuelta del lobo. Ya le conocemos de sobra. No nos asusta. Sólo mata.

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