Es que no les creen
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Se queja amargamente el candidato de EA a la Diputación de Bizkaia Ricardo Barainka de que no les creen, que ellos no se empachan en hacer llegar a la gente de que son socialdemócratas, pero que no hay manera, que no les creen. No me extraña. A veces, en contra del parecer de los tertulianos, casi prefiero que los políticos me hablen de la Pantoja que de lo mucho y bien que van hacer si ganan. Puestos a ello, no paran. Si queda alguien por echar un vistazo a un programa electoral, que lo haga. No queda nada sin rascar. Llega(rá)n a todo y bien, en campaña. Luego el pueblerino no se lo cree, como lo de la socialdemocracia de EA. A mí me gustaría oír a un candidato lo siguiente: el presupuesto de Vitoria es de X euros, y con ello llega, descontados gastos corrientes y de personal, para realizar o construir Y. Y ya está. El presupuesto da para lo que da. Valen más las cuentas domésticas que las de la lechera. En los programas de los partidos hay el doble de apartados sobre intenciones de futuro que conceptos en un presupuesto municipal. Es alucinante. Si se trata de jóvenes, se les prometen viviendas baratas, alquileres accesibles, atractivos lugares de ocio, chicas y chicos guapos para ligar. No son los más favorecidos. Eso está en función de lo que puedan aportar, en porcentaje de votos, el día de las elecciones. Los mayores se llevan la palma. Los mayores. ¿Quiénes son los mayores? Para la cosa pública deben ser todos aquellos que viven de cuenta ajena. Bueno no, queda mejor decir todos aquellos que no cobran sueldo. Sí, mejor así, porque sino ya me diréis dónde metemos a los funcionarios. Como os decía, son los mayores los que más folios de programa llenan. ¡Dios santo! Ya sabéis, es cuestión de votos. ¿Dónde están los votos? ¿Dónde se hincha la pirámide? Por la cúspide. Ahí está la explicación de los ofertones que los políticos realizan a los viejetes: la tripa grande de la pirámide poblacional. Etiquetas: Elecciones mayo 2007 |
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