Flexibilidad y asunción de incomodidades


Los junteros de alaveses de ANV están que trinan. Acusan al PNV de juego sucio por dejar en manos del PP la Comisión de Euskara, Cultura y Deporte. La noticia en sí no tiene mayor trascendencia, si tenemos en cuenta que, por sistema, PP y PSE marginan a ANV. Creo que es una práctica grave, pero es así. Lo que a mí me ha llamado la atención (no me ha extrañado) es que si estaba previsto, como lo han corroborado De Andrés y Prieto, que ANV no se hiciera con la Comisión, cómo ha caído en manos de un grupo (PP) en el que probablemente ninguno de sus 16 junteros sepa euskera. ¿Tiene respuesta? Sí, los jeltzales somos entre ilusos e hipócritas. El tema del euskera nos quema las manos. Hablemos claro: el dar cuerpo al discurso no nos genera más que problemas.

Tengo para mí que es la marginalidad cotidiana a la que someten al euskera y la cultura vasca los grupos junteros (incluído el PNV) la que ha dejado en manos adversarias esa Comisión. Reconozco que con ello doy pié al discurso de Mikel Azurmendi, quien dejó de hablar euskera por considerarlo la lengua de ETA. O ayer mismo Jon Juaristi (ya judío y hebraizado) quien, sin rubor alguno y con gran sinceridad, manifestó, en entrevista concedida a Euskadi Irratia, que no se disgustaría demasiado si el euskera desaparecía.

El PNV es un partido con cientos de hojas ensalzando el euskera, idioma propio y único de Euskal Herria, de antes, de ahora y del futuro. En los Principios del Partido, en las ponencias, en el Plan de Uso de Euskara, en cada documento hablamos de él. Demasiado celofán para poco contenido. A la hora de la verdad nuestro compromiso con su uso es prácticamente nulo, dependiendo de lugares.

La última lección nos la acaba de dar la concejala del PSE Maite Berrocal, quien ha propuesto que los partidos políticos con representación municipal en el ayuntamiento vitoriano se comprometan a utilizar el euskera en su actividad política diaria. Así, de esta manera, poco a poco nos van limando apoyos y votos, van copando espacios culturales y lingüísticos que hasta ahora podían ser nuestros, pero que -a los hechos se remiten los votantes- pueden ser ocupados por otros si los jeltzales no espabilamos, y pronto.

Necesitamos reflexionar seriamente. Darnos cuenta de que hay miles de chavales que han superado los 18 y han estudiado en modelos B y D. No son tontos, se fijan. No es cuestión de marginar a los castellano-hablantes (incluyamos también a los francés-parlantes), pero tampoco de volver inexistentes a los euskera-hablantes. Si nos estamos atreviendo con otros temas más complicados, hay que intentarlo con éste. Sin papeles ni ponencias ni planes ni principios fundacionales. A calzón descubierto. Tenemos que hacer posible la convivencia entre los unos y los otros. Ahora mismo casi todo el espacio es para los castellano-hablantes, cuando el 40% (o más) de la militancia activa es euskera-hablante. Prefiero no hablar del tercer alma.

Lo dice la Ponencia Política: “La flexibilidad es el valor que los vasco-hablantes pueden aportar para la implicación progresiva del conjunto de la sociedad en la recuperación del euskera, y la asunción de incomodidades es la actitud con la que los hablantes de la lengua hegemónica deben contribuir a una más saludable convivencia lingüística. (...) la clave radica en la identidad y conciencia lingüísticas, tanto de los vasco-hablantes como de los que aún no lo son”.

Yo, personalmente, prefiero no hablar de almas lingüísticas distantes, prefiero referirme al encuentro de ellas en igualdad de condiciones.

Etiquetas:

5 Comentarios:

Blogger FÍGARO dijo...

Seguramente el que la Comisión haya recaído en el PP no es culpa del PNV por habérsela cedido graciosamente, sino que habrá obedecido a la dura aritmética del poder.

Vamos, que no quiero ser aguafiestas, pero la afortunada carambola que ha llevado a X. Agirre a la Diputación Foral, no debe hacernos olvidar los tristes resultados electorales obtenidos, ni lo que podría pasar en esta misma legislatura si el PP y el PSOE aparcaran su guerra sin cuartel, y reeditaran su romance constitucionalista de otros tiempos.

En relación con el riesgo cierto de una moción de censura que pueda ocasionar un revolcón a la actual Diputación Foral (PP + PSOE tienen mayoría absoluta) sugiero que la tantas veces anunciada "consulta popular" o referendum vasco, si es que de verdad quiere hacerse, se haga ya en fechas próximas y en cualquier caso antes de las próximas elecciones generales, ya que pasadas éstas, el riesgo de convergencia del PP y el PSOE es mucho mayor, y en cambio hasta las elecciones tendrán que seguir zurrándose y marcando sus diferencias.

28 septiembre, 2007 00:21  
Blogger badaiakoa dijo...

En la elección del Presidente de la Comisión de Cultura y Euskera de Juntas Generales el PNV cumplió su compromiso, que no era otro que procurar que todos los Grupos presidieran al menos una comisión, correspondiendo esta a ANV. Sin embargo PP y PSOE se aliaron para impedirlo obteniendo juntos ocho votos frente a los siete de PNV, EA, Aralar y ANV. Lo triste es que el Presidente de la Comisión, Juntero del PP, ni es euskaldun ni da la impresión de sentir aprecio alguno por el euskera. Frente a las intenciones de Maite Berrocal, sus compañeros socialistas en Juntas Generales, con la excusa de no permitir que ANV tenga ninguna presidencia, han dado la Presidencia de la Comisión de Cultura y Euskera a alguien que ni sabe euskera, ni tiene intención alguna de aprender y además no parece tener aprecio alguno por nuestra lengua.

28 septiembre, 2007 09:32  
Blogger Indarkide dijo...

O he entendido mal o te disgusta que alguien del PSOE se posicione a favor del euskera. No se, seguro que eso puede quitarnos apoyo y votos (o nos los lima), pero se supone que estamos a favor del euskera, no a favor de sacarle provecho. Se supone.

Respecto al como se ha hecho el PP con la presidencia, bastante explicado ha quedado ya, pero no se si cedersela a ANV hubiese sido mejor.
La izquierda abertzale utiliza y manipula como nadie el euskera (y toda la cultura vasca), y acaba por "quemarlo" todo. Es como el abrazo del oso.

28 septiembre, 2007 10:46  
Blogger E.Gorospe "Biturie" dijo...

Me habré expresado mal, y do por hecho que esa debe ser la explicación de que se me haya interpretado mal el mensaje.

Sólo pretendía transmitir que la cuestión del euskera es fundamental para un partido abertzale y, como tal, para el PNV. Decía que no necesitamos de más papeles, de más planes, de más ponencias en las que continua e insistentemente nos referimos al gran pasado de una lengua única; a que desde la aprobación del Estatuto es la lengua oficial, junto al castellano, de la CAV; a que hayamos regulado de puertas adentro su uso. Pretendía expresar que el uso del euskera en el Partido es inferior que en otros ámbitos sociales por diversas razones, y que ésa es una situación que merece tanta reflexión como la situación de los batzokis, la poca vida interna del Partido, la sima entre cargos internos y cargos públicos y otros cuantos temas más.

La media de edad del PNV se acerca más a los 50 que a los 40. Circunstancia muy a tener en cuenta, pues nos posiciona ante una realidad incuestionable: la gran mayoría de la afiliación mayor de 35 años y, por ende, de los cuadros dirigentes son hijos de las escuelas franquistas y, más tarde, de la enseñanza exclusiva en castellano o en francés. El dato nos transporta a otra realidad, también incuestionable: la mayoría de la afiliación y de esos cuadros son exclusivamente castellano-hablantes o se expresan mejor en castellano que en euskera, lo que hace que el entorno sea poco dado a su uso. Ahí quería llegar, posiblemente por algún sendero equivocado.

Llegados a ese extremo, a esa conclusión, es cuando yo digo que basta ya de pronunciamientos huecos, de planes y postulados retóricos. Hay que observar la realidad tal como es, diagnosticar las lagunas y darles una salida práctica.

Esto tiene poco que ver con la idea que yo pueda tener de la actitud de partidos como el PSE o el PP respecto del euskera. Personalmente creo que una postura ante el euskera como la que mantienen los PPopulare y socialistas catalanes ante el catalán sería el mejor regalo para nuestra lengua. Estamos, desgraciadamente, a años luz. De ahí que es sorprendente y plausible que sea una representante socialista quien sugiera un uso más frecuente del euskera en el consistorio vitoriano. Ya hubo quien dejó claro su posición contraria “¿no se me marginará por no saberlo?”. Lo dijo un concejal del PP, que en esto no se andan con remilgos, pero seguro que lo pensarían otros cuantos más.

Ahí, en esa frase entrecomillada, reside el quid de la cuestión. ¿Marginan a los castellano-hablantes quienes utilizan el euskera? ¿lo hacen quienes se expresan en euskera en las asambleas? Estoy convencido de que no, pero no es ése el mejor y más adecuado formato para un normal desenvolvimiento de ambas lenguas en igualdad de condiciones. A eso viene precisamente el párrafo entresacado de la Ponencia política referente a la flexibilidad de los vasco-hablantes y a la asunción de incomodidades de los castellano-hablantes.

Desde el momento en que consideramos como naturales de Euskal Herria el castellano, el francés y el euskera, debemos asumir que podemos desarrollar nuestra labor política y partidaria en cualquiera de ellas con normalidad, sin que nadie se sienta discriminado, despreciado o ninguneado. Admitamos que no se da normalidad. Y no se da porque no hemos reflexionado frente a frente los unos y los otros, porque no nos hemos sentado en una mesa redonda los castellano-hablantes y los euskara-hablantes a desmenuzar el problema y darle vías de solución. Vías para que todos tengamos en la práctica espacios donde desarrollarnos en su justa dimensión. Hay excesivos tópicos y prejuicios que lo impiden. Hasta ahora no lo hemos conseguido. Ya va siendo hora.

Ese ere el debate que pretendía. Es evidente que no he sabido enfocarlo y, por otra parte, no era el día más adecuado con el Pleno del Parlamento echando chispas. Otra vez será.

28 septiembre, 2007 23:34  
Blogger R. Gómez Iñigo dijo...

E.Gorospe: De esto hemos hablado largo y tendido. Es una pena que los concejales y diputados forales euskaldunes no ejerzan su labor en euskera. Es una pena que mientras nuestra política linguística exija el PL2 para ser cocinero de hospital, no exijamos el PL4 para ser director foral, juntero o Diputado General.

05 octubre, 2007 20:58  

Publicar un comentario

<< Home