Gestión y premisas ideológicas (II)
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Desconozco qué valor puede tener hoy (6 de junio) un documento redactado anteayer (4 de junio). El portavoz del EBB I. Urkullu ha declarado que “existen premisas ideológicas y políticas” a tener en cuenta, y que a tenor de ellas “ni ANV, por su sensibilidad ideológica de izquierda radical, ni el PP porque sigue anclado en posturas anteriores” entran dentro de las hipótesis de trabajo con vistas a alcanzar acuerdos de gobernabilidad municipal y foral. Algo queda claro, y me alegro por ello: la ideología cuenta. Lo que no alcanzo a entender es que a ANV se le excluya por radical de izquierdas, y no se haga lo propio con EB y Aralar, que también lo son. O con EA, que se dice radicalmente abertzale o independentista. A fin de cuentas radical es aquello que se produce de manera completa, sin limitación ni atenuaciones. Me extraña, asimismo, la suavidad con la que Urkullu se refiere al PP. Desde la declaración de Lizarra a nuestros días el PP de Aznar y Acebes antes, y el de Rajoy, Aznar y Acebes ahora, nos han satanizado hasta lo imposible. Si por ellos fuera seríamos ahora mismo ilegales ¿Para quién se elaboró el Pacto por Libertades? Claro que por esa época también el PSOE estaba en la misma onda, o peor ¿Nos hemos olvidados de las cataratas de tinta que derramaron con el Plan Ibarretxe? También los socialistas. Los unos y los otros fueron, y lo son en buena medida, radicalmente antiabertzales, unionistas y nacionalistas españoles. Insisto: me alegro de que el factor ideológico intervenga en las negociaciones, que no todo sea reparto de poder. Nuestra necesidad ideológica y política es, ahora mismo, el proceso de normalización. Todas las tomas de decisiones deben dirigirse a ello, y deben prevalecer sobre el resto. Si el PSOE está en la dinámica de afrontar conjuntamente lo uno con lo otro, habrá que admitir que no son malos compañeros de viaje. No veo por qué se deja por ello en mal lugar a Ibarretxe. Igual la situación exige adelantar las autonómicas. Igual la situación exige encomendarle otro cometido al lehendakari. Hipótesis que sólo sería posible en el supuesto de que los socialistas estén dispuestos a retomar los contactos para solucionar el conflicto vasco. En el caso contrario, no merece la pena. Etiquetas: Araba, Elecciones mayo 2007 |
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