Madrazo se reivindica "marxista"
![]() Hace pocos días se hacía referencia en este blog a un “pensamiento” de Groucho Marx y hoy es el día de recordar otro, esta vez a la vista de las últimas intervenciones públicas de Javier Madrazo: “estos son mis principios,… aunque si no le gustan, tengo otros”. Si ya la propia actuación de Ezker Batua en el Pleno de Investidura del pasado jueves en las Juntas Generales de Araba, dejaba ver a las claras el doble juego que había intentado EB en el territorio alavés, las posteriores palabras de Prieto explicitaban aun más lo sucedido, al reconocer en rueda de prensa la existencia de un acuerdo con EB- Aralar cuya finalidad era impedir que el apoyo de un tripartito cohesionado a Xabier Agirre llevara a éste al frente de la Diputación alavesa. Sea como fuere, las cosas discurrieron de manera distinta a lo previsto por Prieto (PSE) y Fernández (EB), urdidores, con la complicidad del propio Madrazo, de la trama diseñada. Ahora, le toca al Consejero de Vivienda, como diría Groucho, explicar “que sí pero no”, y que “aquello no era lo que parecía”, es decir, acogerse a “los otros principios” de la “doctrina marxista”. El coordinador de EB trata de explicar cómo la realidad de las cosas es bien distinta al juicio que éstas han merecido. Así, según la nueva doctrina madracista, si alguien juzgara que el PNV se ha limitado a ser coherente con lo acordado -el apoyo del tripartito más Aralar al candidato Agirre-, se equivoca (¿?) y para enmendar esa equivocación es por lo que Madrazo pide a los jeltzales que “abandonen su chulería y su prepotencia”. Curioso, muy curioso. Es más, tanto el acuerdo casi secreto alcanzado por los federalistas de EB con los socialistas de Prieto (aunque mejor sería decir con “el socialista” Prieto), como el apoyo final a su candidatura, deben entenderse en clave, no ya de deslealtad ni de “desmarque”, sino precisamente y más bien al contrario, como una fina y sibilina maniobra para impedir el acceso del PP a la presidencia de la institución foral. "Creo que ése es el triunfo de EB, porque el pacto con PSE ha evitado que los socialistas dieran sus votos a los populares y éstos lideraran, de nuevo, la Diputación", dice Madrazo. Es decir, que lejos de ser una carga de profundidad contra el tripartito, el recorrido de Ezker Batua debe entenderse como un ejercicio de quintocolumnismo que lo que ha hecho es cerrar las puertas de la Diputación, tanto al PP, ¡¡como a los propios socialistas!!, permitiendo el acceso a ésta del Partido Nacionalista vasco: ¿maquiavelismo en estado puro, entonces? |






